Los neumáticos son clave en cualquier modalidad ciclista que practiquemos. Nos ayudan a mejorar el agarre y a ganar velocidad y realizar descensos técnicos con mayor control. Pero mal elegidos, también pueden hacer todo lo contrario. Pueden “robarnos” energía o hacernos perder grip, convirtiendo cualquier bajada en una ruleta rusa.

Esto se hace todavía más importante cuando montamos una E-Bike, ya que no solo tenemos que jugar con nuestra energía, si no con la de la batería de la bicicleta, y lo último que buscamos es encontrarnos sin batería y enfrentarnos a una buena subida sin ella.

Existen literalmente, docenas de fabricantes de neumáticos en el mercado, y aunque está claro que existen diferentes calidades, todos ellos aplican los mismos principios teóricos en su proceso de diseño y fabricación.

Compuesto

Podemos empezar por pensar en el control o la ausencia del mismo, ya que tiene mucho que ver con el compuesto predominante en la cubierta.

Podríamos reducir los compuestos a dos, compuesto duro y compuesto blando. Si lo que buscas es una sensación de velocidad y “ligereza” debes buscar cubiertas fabricadas con compuestos más duros mientras que si buscas sensaciones de control y precisión, entonces deberías elegir compuestos más blandos.

Si generalizamos, podemos decir que los compuestos duros son ideales para salidas más largas y caminos más suaves, mientras que los compuestos más blandos son perfectos para salidas más enfocadas hacia el Gravity o con grandes descensos, en las que necesitaremos un mayor control y bastante grip en las zonas más técnicas de las bajadas.

Terminología

La forma que tienen los fabricantes de explicarnos la dureza o ausencia de la misma en sus compuestos no suele ser la más sencilla de comprender.

Es común encontrar un modelo de cubierta con distintas opciones de compuesto, pero muchas veces nos costará saber cuál elegir sin la ayuda de un profesional.

A la hora de elegir entre esas opciones, lo ideal es tener en cuenta 3 factores. El primero será nuestra propia bicicleta, no nos ofrece el mismo control una rígida que una de doble suspensión, el segundo (sobre todo si hablamos de E-Bikes) será la distancia que vamos a recorrer, y el tercer punto a tener en cuenta será el tipo de salida que tenemos planeada. Si estamos pensando en pasar una mañana con buenas bajadas y subidas técnicas, entonces es mejor elegir una cubierta más ancha para evitar pinchazos y un compuesto más blando que nos aporte más control y agarre en las bajadas. 

Distancia

Antes hemos dicho que vamos a elegir nuestras cubiertas también en función de la distancia que tenemos pensado recorrer. Esto es especialmente importante cuando salimos con una E-Bike, ya que los distintos compuestos van a tener una durabilidad totalmente diferente en función del tipo de salida.

La velocidad a la que nuestro neumático se va a degradar depende normalmente del TPI,  del compuesto con el que está fabricado y también del diseño de la cubierta. 

Si miramos por ejemplo a dos cubiertas de la misma marca una pensada para caminos y otra especialmente diseñada para circunstancias muy húmedas con mucho barro, en el caso en que elijamos unas sobre otra, esto podría llegar a significar una diferencia de hasta 10 vatios hora por cada 30 minutos de salida que hagamos, ya que los compuestos más blandos son especialistas en “robarle” energía a la batería de las E-Bikes.  Es por eso que puede ser una gran idea contar con diferentes tipos de cubiertas para elegir antes de hacer nuestra siguiente salida.

Como ya hemos visto, el compuesto de la cubierta va a ser clave pero lo que también lo será es la presión que pongamos en los neumáticos. En general será mejor que nos pasemos un poco por encima en cuanto a presión en los neumáticos si lo que buscamos es realizar salidas más largas con nuestra E-Bike. 

TPI

Tanto la frenada, la tracción en las subidas y el control lateral en los giros se ven afectados por el TPI del neumático.

Como hemos hecho antes, si generalizamos, podríamos reducirlo a dos tipos de TPI en función del terreno que esperamos encontrarnos en nuestra salida.

Si sueles visitar bikeparks o caminos bien drenados será difícil que llegues a necesitar un TPI muy alto mientras que si te sientes con ganas de aventura y buscas nuevos caminos en medio del bosque es muy probable que necesites todo lo contrario.

Peso

Las cubiertas también podemos encontrarlas en diferentes pesos y si por alguna razón, eligiéramos las cubiertas incorrectas en este sentido, en situaciones de mucho barro, entonces estaríamos añadiendo mucho peso a nuestra bicicleta en cuestión de segundos.

En general, las cubiertas más enfocadas al trail riding suelen pesar menos de 1 Kg, mientras que esas cubiertas que vemos con tacos altos pueden subir fácilmente a 1,5 Kg cada una, siempre teniendo en cuenta si vamos a ir Tubeless o no.

Como podemos observar, si no elegimos bien las cubiertas, podemos estar añadiendo fácilmente otro kilogramo de peso a nuestra bicicleta sin darnos cuenta. 

Presión

La presión va a ser la guinda del pastel tras todo lo que hemos hablado anteriormente, podemos elegir la cubierta perfecta para nuestra salida, pero una presión incorrecta hará que pinchemos o perdamos agarre con mayor facilidad, entre otras cosas.