La psicología en el ciclismo. Desata todo tu potencial.

La Psicología del ciclismo

Hay estudios que demuestran que hasta un 20% de los resultados deportivos tienen su origen en la psicología del deportista. Esto significa que puedes llegar a descubrir tu mejor versión como deportista, con una combinación de motivación, y confianza en ti mismo.

Según los expertos, los factores psicológicos que influyen en nuestra capacidad de motivación y de creer en nosotros mismos, tienen su origen en la red de soporte que rodea al deportista, esto es su entrenador, familia y amigos. Aquellos deportistas que cuentan con un entorno favorable, se ven beneficiados ya que esto ayuda al deportista a sentirse más fuerte y capaz, de forma que gestiona mejor los malos resultados y los momentos de alta presión.

Como hemos comentado anteriormente, hasta un 20% del rendimiento deportivo depende de la psicología del deportista, pero este  “Quinto Mágico”, como lo llaman los psicólogos, está formado por distintos factores,  cada uno de los cuales tiene un peso específico diferente con respecto a los demás.

Podemos decir que dentro de este 20%, el 50% lo forman las técnicas de visualización, los objetivos marcados y el modo en que el deportista se habla a sí mismo. Un 30% está hecho del apoyo y guía del entrenador o preparador físico, y un último 20% lo conforma el efecto que tienen la familia y amigos sobre el deportista.

La importancia de la motivación

Para muchos expertos, la motivación es la base de todo logro deportivo. Cada vez es más común hablar de “este lado” del deporte, y vamos viendo, como algo normal, que grandes equipos deportivos cuenten con psicólogos que les ayuden a “encontrar” esa motivación extra que les convierta en mejores atletas y puedan, por tanto, mejorar su rendimiento deportivo y alcanzar grandes logros profesionales. 

Existen muchas fuentes de motivación para cualquier ciclista, desde el premio económico hasta el placer de la victoria frente a un competidor directo. Puede haber incluso razones más “sencillas” como cuando Federico Martín Bahamontes ganaba las carreras a cambio de un conejo o una ristra de chorizo, o incluso como en el inesperado caso de Enrico Gasparotto en la Amstel Gold Race de 2016, donde contra todo pronóstico se hizo con la victoria motivado por la muerte, unas semanas antes, de su compañero belga Antoine Demoitié

La fuerza de la motivación está clara, es capaz de convertir a un deportista “medio” en un campeón si este consigue mantenerse enfocado en el origen de su motivación.

Tu motivación es la razón por la que sales a rodar cada semana y lo que te ayuda a seguir cuando te enfrentas a la adversidad. Por supuesto, la motivación no solo está presente el día de la carrera, si no que debe acompañarte en cada entrenamiento y en cada decisión que tomas en tu estilo de vida. La motivación es, por tanto, un factor determinante también en tu estado de forma, ya que te ayuda a entrenar mejor y a que tus hábitos de vida vayan más enfocados a conseguir tus objetivos.

Tipos de motivación

Para los psicólogos expertos, existen dos tipo de motivaciones. La motivación intrínseca y la motivación extrínseca.

La motivación Intrínseca

La primera hace referencia a las razones internas del ciclista para estar motivado. Salir a rodar por puro placer o por el gusto de mejorar un tiempo marcado.

La motivación Extrínseca

La motivación extrínseca se refiere los factores externos que motivan a un deportista a practicar ese deporte. Nos referimos en este caso a cuando un atleta practica un deporte porque tiene un don natural, por el premio de la victoria o el “calor” de los fans. 

Los estudios realizados a lo largo de los años han demostrado que un atleta con fuerte motivación intrínseca, tiende a obtener mejores resultados a largo plazo, especialmente cuanto mayor es el reto, es por esto que es tan importante para cualquier deportista, ser capaz de encontrar su fuente de motivación y de mantener la concentración en torno al objetivo que se haya marcado.

Una de las mejores maneras que existen para mantenernos enfocados en aquello que nos motiva es definir objetivos claros

Un objetivo claro sería, por ejemplo, ascender el L’Angliru en menos de una hora. Este método es el que ayudó a Vincenzo Nibali a ganar el Tour de Francia en el año 2014 ya que mediante la visualización de sus objetivos y el entrenamiento específico consiguió mantener la concentración durante toda la prueba, a pesar de la dureza de la misma, lo que finalmente le llevó a mantenerse como líder casi sin sorpresas desde la segunda etapa del Tour. 

Pero los objetivos no lo son todo, los datos demuestran que entrenar en equipo ayuda en gran medida al factor motivacional, y lo mismo ocurre cuando compartes esos objetivos con tu familia o amigos, aunque en este último caso existen diferentes teorías. 

Una defiende que cuando tu entorno conoce tus objetivos, existen más posibilidades de llevarlos a cabo porque no queremos “quedar mal” delante de las personas con las que los compartimos, mientras que otra rama de estudio, demuestra que cuando compartimos un objetivo, nuestra posibilidades de conseguirlo se reducen a la mitad. En este caso la realidad es que depende del cada individuo y del entorno con el que cuente.

Como visualizar y mantener tu motivación 

A continuación os contamos un método de mindfulness que utilizan los corredores profesionales para motivarse antes de una prueba, en tan solo15 minutos puedes puedes revolucionar tu motor interno para sacar el mayor rendimiento de tu entrenamiento o prueba ciclista. 

Ejercicio 1

Plantéate por qué te gusta el ciclismo y por qué lo practicas. ¿Qué consigues practicándolo? ¿Qué es lo que más te gusta de salir con la bici? Tómate 3 minutos para pensar en esto. Cuando lo tengas claro, ¡habrás conseguido definir tu motivación intrínseca! No te olvides de tus respuestas y mantenlas presentes en todo momento.

Ejercicio 2

El segundo paso es establecer objetivos, estos pueden ser tan a largo o corto plazo como prefieras. Es decir, puedes centrarte en lo que quieres conseguir de cara a un prueba específica o puedes pensar en lo que quieres conseguir a lo largo del año 2019. En este caso lo ideal es no plantearse más de 3 objetivos principales. 

Trata de visualizar las cosas que vas a tener que hacer, y qué dejar de hacer, para alcanzar estos objetivos.  Este ejercicio debería llevarte alrededor de 4 minutos

Ejercicio 3

Por último, lo ideal es realizar un ejercicio de concentración, de modo que puedas concentrarte en tu respiración durante unos minutos. Este ejercicio te ayudará a aprender a controlar tu mente y evitar que los pensamientos negativos se apoderen de ti en los momentos de mayor dificultad. 

Para realizar el ejercicio correctamente, solo necesitas concentrarte en tu respiración durante 8 minutos. Presta atención al modo en que el aire entra y sale de tu cuerpo, si en algún momento sientes que te distraes, no le des vueltas, simplemente vuelve a concentrarte en el modo en que tu respiración hace que el aire entre y salga de tu cuerpo. Al principio es recomendable empezar con respiraciones profundas, de este modo “exageramos” un poco el proceso de la respiración y es más fácil para nosotros concentrarnos en ella. 

Este ejercicio, aunque se puede considerar de mindfulness o meditación, una vez lo tenemos “controlado” puede ayudarnos cuando estemos sobre la bici, de modo que nos ayude a concentrarnos en los objetivos marcados y evite que nuestra mente divague alejándonos de nuestra mejor versión.

Más adelante os contaremos otras técnicas de respiración menos enfocadas en la mente y más en la eficiencia energética y en la mejora del rendimiento muscular.

Contadnos si habéis probado las técnicas de concentración que os hemos comentado aquí o si conocéis otras que os hayan funcionado. 

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