En el ciclismo en general, al menos hoy en día, nos encontramos tras la búsqueda constante de métricas y records que mejorar, ya sean personales o no, y una de las mejoras de las que se habla en ocasiones son las pulsaciones por minuto. Pero, ¿tener unas menores pulsaciones significa claramente que somos mejores ciclistas?

Pulsaciones en Reposo o en Actividad

Cuando pensamos en pulsaciones, podemos hacerlo en dos contextos muy diferentes. Pulsaciones en reposo y pulsaciones mientras hacemos ejercicio. Si hablamos de estadísticas, podemos decir que la mayoría de adultos tienen unas pulsaciones en reposo entre 60 y 100 RPM, mientras que los hombres suelen presentar unas pulsaciones en reposo de media, ligeramente inferiores a las mujeres hay que tener en cuenta que las pulsaciones en reposo normalmente aumentan con la edad. 

Cuando empezamos a hacer ejercicio, nuestras pulsaciones aumentan al tener que enviar más oxígeno a los músculos de nuestro cuerpo, y gracias a que el corazón se adapta a nuestra carga de trabajo, con el tiempo, el ventrículo izquierdo de nuestro corazón aumenta en tamaño según pasamos más horas entrenando y nos ponemos más en forma. Esto significa que con cada pulsación, nuestro corazón puede enviar más sangre a lo largo de todo el cuerpo, lo que supone que con menos pulsaciones conseguimos que la misma cantidad de sangre se distribuya por todo nuestro cuerpo. 

En resúmen, según nos vamos poniendo en forma, nuestro cuerpo necesita menos latidos para enviar la misma cantidad de oxígeno a los músculos para un nivel de intensidad definido. 

Fuera del ámbito deportivo

Más allá de sus posibles beneficios a nivel deportivo, unas bajas pulsaciones están relacionadas con un menor número de posibilidades de fallecimiento según el doctor Martin Jansen y sus estudios para la Universidad de Copenhagen. Según estos estudios, algo tan simple como un paseo suave diario, puede llegar a disminuir las pulsaciones en reposo en hasta 10 o 12 RPMs.

Según el Departamento de EEUU de Salud, aquellas personas con unas capacidades físicas excepcionales tendrán unas pulsaciones medias por debajo de 60 RPM, tanto en el caso de las mujeres como de los hombres para edades por debajo de 79 años. 

En caso de que presentes unas RPM en reposo por encima de 100, deberías consultar con un médico ya que puede que algo no esté marchando correctamente y del mismo modo, si tus RPM en reposo están por debajo de 60, entonces esto se conoce como Bradicardia en cuyo caso también es recomendable buscar ayuda médica para asegurarse de que todo marcha correctamente. 

Fuera de tu edad o sexo, existen otros factores que pueden hacer que tus pulsaciones en reposo aumenten, como podrían ser fumar, la cafeína, tomar alcohol, el estrés, no dormir suficientes horas,  la temperatura del aire o incluso si estás tumbado o sentado. 

Entonces, ¿a menos pulsaciones mejor estado de forma?

Volvemos al deporte. Entonces, aquellos con unas RPM más bajas en reposo, ¿están más en forma o no? La realidad es que no. El umbral de frecuencia cardíaca hace referencia a las RPM máximas que puedes soportar durante un periodo de entre 10 y 60  minutos, y el hecho de que este sea alto o bajo no está relacionado con tus capacidades atléticas. A esto debemos añadir que las RPM son algo realmente personal de cada individuo ya que hay una gran cantidad de factores que influyen a la hora de “decidir” cómo de rápido debe latir tu corazón para aportar todo el oxígeno necesario a tus músculos, como podrían ser tu VO2 Max o incluso el tamaño de tu cuerpo.  

Lo que si es cierto es que según vamos evolucionando en nuestro entrenamiento, somos capaces de rodar a intensidades y ritmos mayores con menos problemas ocasionados por el lactato, por lo que lo que de verdad buscamos es que nuestro Umbral de Frecuencia Cardiaca suponga un mayor porcentaje de nuestro Ritmo Cardíaco Máximo.