Las velocidades de la bicicleta forman parte de los avances tecnológicos que más han influído en el ciclismo desde su creación, puedes ver nuestra lista completa aquí ;)

Su invención, tiene como objetivo permitir un pedaleo cómodo y eficiente en diferentes condiciones y es por eso que podemos encontrar grupos de distintos tipos, pensados para modalidades, etapas y ciclistas muy diferentes entre sí.

Vamos a ver en qué tenemos que fijarnos para saber utilizar y elegir la velocidad de nuestra bicicleta correctamente.

Cadencia

La cadencia hace referencia a la velocidad a la que un ciclista hace girar los pedales. Se mide en Revoluciones por minuto o R.P.M, por lo que la cadencia nos indica cuantas veces giramos los pedales en un minuto.

Normalmente se recomienda pedalear en cadencias entre 70 y 100 R.P.M, pero es solo una guía, ya que lo ideal es que encuentres una cadencia que te resulte cómoda mantener.

Las velocidades de la bicicleta se inventaron precisamente para esto, ser capaces de mantener una cadencia cómoda estemos subiendo, bajando o llaneando. Esto hace que, por ejemplo, si nos encontramos subiendo, podamos elegir una velocidad más suave que nos facilite mantener una cadencia relativamente alta.

Cómo realizar los cambios de velocidad

El cambio puede ser manual o electrónico, en ambos casos el mecanismo es muy simple y es fácil de comprender. Lo que muchos ciclistas no saben es como elegir el momento correcto en el que realizar el cambio de velocidad. En este caso, lo más importante es que el cambio no sufra al realizar la transición y para eso, debemos evitar que la cadena esté sometida a tensión.

Justo en el momento del cambio, debemos liberar la tensión de la cadena para que el cambio pueda moverse con la mayor suavidad posible, sin dar pedaladas fuertes en el momento del cambio, si no que debemos realizar dos o tres pedaladas enérgicas para generar inercia y realizar el cambio suavemente.

Por esto es importante anticiparse al terreno y decidir con antelación la velocidad a la que queremos enfrentarnos a una subida, ya que habrá muchos casos como en las subidas cortas, en las que puede que sea mejor no cambiar de velocidad y hacer un esfuerzo extra o incluso levantarnos en la bici para poder llegar arriba.

En el caso de las paradas, como podrían ser los semáforos, es importante asegurarse de que estamos en una velocidad que nos facilite la salida, no queremos encontrarnos en una velocidad muy dura y que nos resulte difícil arrancar cuando el semáforo esté en verde.

Cómo elegir la velocidad correcta

Hoy en día existen multitud de relaciones de transmisiones para bicicletas diseñadas para distintas modalidades, niveles y gustos de los ciclistas.

Elijas la transmisión que elijas, debes tener en cuenta que el plato grande está pensado para ser utilizado cuando ruedas a altas velocidades o en tramos llanos y rápidos, mientras que el plato pequeño está diseñado para ayudarte a subir con mayor facilidad.

En el caso de los piñones, el más grande siempre será el más fácil o suave y la velocidad se irá endureciendo a medida que nos acercamos al piñón más pequeño.