Hemos hablado de cómo mejorar nuestros ascensos, pero un ciclista equilibrado, debe ser capaz de rodar a altas velocidades en todos los terrenos. Es común ver a un gran escalador, sprinter o a un ciclista que recorta mucho tiempo en las bajadas. Pero, ¿no sería genial si pudiéramos mejorar nuestra velocidad media? De esto vamos a hablar hoy ;)

Una buena velocidad media nos da una idea de nuestro nivel de habilidad como ciclistas. Del mismo modo, nos puede servir como base para medir nuestra evolución física ya que, según vayamos mejorando nuestra técnica y nivel de fitness, nuestra velocidad media mejorará.

Formas de mejorar nuestra velocidad media

La postura

La forma más económica y rápida de mejorar nuestra aerodinámica, es mediante una correcta postura en la bici.

De acuerdo con Gerard Vroomen de Cervelo, en líneas generales, una postura en la que colocamos los brazos flexionados a 90 grados sobre las manetas es mucho más aerodinámica que ir con los brazos estirados en la parte baja del manillar.

En descenso, aunque Chris Froome nos regalara uno espectacular en la 8ª etapa del Tour de 2016, los estudios demuestran que esta postura no es la más aerodinámica, a continuación os dejamos un gráfico en el que se puede ver una comparación de los efectos sobre la aerodinámica de las diferentes posturas.

Aunque esta postura no sea la mejor, os dejamos aquí el video del descenso para que lo disfrutéis ;)

 

El Ritmo

Evidentemente, el ritmo es algo que incide directamente en la velocidad media, pero no se trata de mejorar el ritmo, si no de aprender a controlarlo. Es importante, sobretodo en caso de que conozcamos el trayecto, que sepamos administrar bien las fuerzas durante todo el recorrido, de manera que podamos realmente mantener un ritmo controlado y similar todo el rato. Salir fuerte para terminar reventado por lo general no es la mejor estrategia.

Una estrategia, “muy utilizada” entre los pelotones profesionales, es la de rodar muy rápido en llano y bajada, y relativamente despacio en las subidas.

Entrenar nuestro punto dulce

Esto se refiere a entrenar alrededor de un 90% del FTP, o algo más suave del esfuerzo máximo que podrías desarrollar durante una hora.

La magia de este nivel de intensidad es que, es lo suficientemente alto como para ayudarte a mejorar, pero no lo es tanto como para que no puedas hacer varios de estos entrenamientos a la semana.

La comida

Comer mientras estamos en la bici resulta crítico a la hora de conseguir o no los objetivos que nos propongamos como ciclistas. Aún así, aunque este detalle sea algo que conocido por todos los ciclistas, es muy común ver a compañeros que se olvidan de traer comida, o incluso de comérsela aunque la lleven encima.

Es muy importante, sobretodo si queremos mejorar nuestro estado de forma, que mantengamos alimentados a nuestros músculos mientras rodamos, así que como mínimo, deberíamos de llevar una bebida “energética” con nosotros o un gel en su defecto. Este detalle, junto a tratar de ingerir algo cada, como mucho, 45 minutos, supondrán una diferencia enorme en los minutos finales de nuestra ruta.

El peso

Cuanto menos peso llevemos en la bici, más fácil será para nosotros rodar más rápido. Este peso hace referencia tanto, al peso corporal del ciclista como al peso de la bici. La diferencia entre uno y otro, es que uno es bastante más barato de conseguir ;)

Aerodinámica

Ya hemos hablado antes sobre la posición en la bicicleta, pero la realidad es que hay muchos más factores que afectan a la aerodinámica. En este caso, ropa bien ajustada o un casco aerodinámico pueden ayudarnos bastante con la velocidad media. Si nuestro presupuesto es algo superior, un cuadro aero, unas ruedas de perfil o unos prolongadores de triatlón pueden aportar aún más.