La seguridad es algo que pasa por la cabeza de todo ciclista en un momento dado, no importa si hablamos de carretera o MTB, pero es cierto que el grip en los pedales es más un “problema” del MTB ¿Te estás planteando pasar de pedales de plataforma a automáticos? 

Hoy vamos a ver cómo mejorar el grip en los pedales de plataforma, así por lo menos antes de cambiar, habrás tenido la oportunidad de probar algunas cosas que podrían funcionarte.

Pines más largos

Hoy en día los pedales de plataforma han evolucionado muchísimo comparados con aquellos que montaban nuestras BH California o Bicicross BH. Ahora son ligeramente cóncavos para mejorar el agarre y la plataforma es mucho más ancha para poder apoyar cómodamente el pie.

Cuando hablamos de pines, es realmente fácil cambiar los que vienen de serie en los pedales por unos más largos. Estos pines largos encajan mucho mejor en tu zapatilla pero además, cuando vengan los baches, estos ejercerán más fuerza sobre tus pedales, aumentando, aún más si cabe, el grip de los mismos.

Tamaño del pedal

Puede que dos estén fabricados con los mismos materiales o que incluso tengan la misma forma pero, el tamaño cuenta y más de lo que parece.

El tamaño que debería montar va a depender, primero del tamaño de tu pie y después, evidentemente de tus preferencias personales.

En este caso, si decidimos llevar un pedal más pequeño en relación con nuestro pie vamos a notar que hay mucha superficie de nuestra zapatilla fuera del pedal. Esto hace que el pie baile más y que sea más difícil para nosotros mantener un buen grip.

Zapatillas

Los pedales han evolucionado mucho en estos años y con ellos, también lo han hecho las zapatillas de MTB. Unas zapatillas de correr están diseñadas para eso, correr, pero no te darán un gran grip en unos pedales de plataforma.

Hoy en día existen demasiadas zapatillas de MTB donde elegir como para no ir bien equipados así que toca darse una vuelta por nuestra web favorita y elegir unas zapatillas adecuadas. Existen zapatillas que ofrecen protección en el interior del tobillo, otras que son más «estéticas»…hay un mundo en el que elegir!

La suela de la zapatilla

Si la zapatilla es importante, la suela lo es casi más. En teoría, la suela debería ser la única parte de tu zapatilla que toque el pedal, por lo que su calidad bien merece un estudio. 

Existen muchos compuestos diferentes de goma que los fabricantes utilizan para fabricar las suelas de las zapatillas, y estos compuestos van a hacer que la zapatilla gane en agarre o todo lo contrario. 

Cuando más blanda sea la goma, más fácil será para los pines agarrarse a ella pero esto puede tener su lado malo. Algunas zapatillas llevan compuestos tan blandos que cuesta mover el pie sobre el pedal y encontrar posiciones más cómodas con las que reposicionar el peso de nuestro cuerpo.

Además del compuesto, otra parte importante a tener en cuenta será el dibujo de la suela. Esta debe ser plana, pero eso no significa que deba ser lisa, si no que nos interesa que tenga distintos dibujos en los que poder situar los pines y aumentar el grip de nuestros pedales. 

Colocación del pie

La técnica es muy importante cuando hablamos de ciclismo pero en este caso, nuestra técnica de MTB va a influir enormemente en la capacidad que tendrán los pedales de aumentar o disminuir el grip.

En cuanto a la posición del pie, lo que no queremos es tener el pedal justo debajo de nuestros dedos ya que nos sobre cargará los gemelos pero además nos lo pondrá muy difícil a la hora de retrasar nuestro centro de gravedad. Además de esto, si por alguna razón perdemos el grip en un pedal en el que nuestro pie está tan retrasado, lo más probable es que sea nuestra espinilla la que golpee el pedal después, lo que no suele resultar gracioso. 

 

Del mismo modo, si tenemos el pie demasiado adelantado en el pedal, de forma que sea nuestro talón el que repose sobre él (esto es menos común), nos costará de nuevo resituar nuestro centro de gravedad y las posibilidades de perder grip en ese pedal serán considerables.

Lo ideal en este caso es reposar las “almohadillas” de los metatarsianos en el pedal. De este modo resulta sencillo mover el pie hacia delante y hacia atrás según necesitemos en cada momento.

Una vez hemos encontrado el lugar adecuado para nuestros pies es importante tener en cuenta que cuando nos encontremos con terreno más complicado o con mucha pendiente, debemos bajar los talones de manera que pasemos parte de nuestro peso hacia atrás y coloquemos lo pedales en un ángulo que ayude a nuestro grip, haciendo que sea mucho más difícil para nosotros perder el pie.