Es posible que tu también te hayas dado cuenta. Cada vez hay más y más e-Bikes mires donde mires y tiene sentido ya que son simplemente geniales. Tanto si tienes una como si te estás planteando hacerte con tu primera e-Bike, hoy te contamos 6 cosas que quizá no sabías de las e-Bikes, y que pueden ser de gran utilidad para sacarles el máximo partido.

Las ayuda solo aparece cuando pedaleas

Cuando dejamos de pedalear con una e-Bike, el motor automáticamente se desconecta y en función de la potencia y la cadencia de tu pedaleo, más potencia aportará el motor de la bicicleta eléctrica. 

La mayoría de e-Bikes tienen diferentes modos de gestión de batería, y cada uno de ellos aporta una ayuda diferente. La potencia extra que recibes varía con cada motor y cada modelo de bicicleta, pero lo más común es que ronde entre un 60% extra y un 340% extra. 

Como es de imaginar, cuando más potencia solicitemos al motor, menos nos durará la batería, la suerte que tenemos es que ahora hay apps que te ayudan a saber no solo cuanta batería te queda si no si esta será suficiente para completar tu salida. 

Las e-Bikes no son para vagos

Cada vez menos pero, mucha gente pensaba que las e-Bikes son para gente en un mal estado de forma o incluso para personas a las que no les gusta pedalear. Esto no es así. Una de las ventajas de las e-Bikes es que te dan una libertad de la que muchos ciclistas carecen ya que puedes elegir cuanto ejercicio puedes o quieres realizar. Puedes planificar mucho mejor las salidas y enfrentarte a lugares a con los que antes ni soñabas porque, no nos vamos a engañar, ¿quién tiene 4 horas diarias para entrenar sobre la bicicleta?

Los estudios han demostrado que las e-Bikes aportan más beneficios para la salud que caminar y, mientras que no es lo mismo que el ciclismo convencional, como decíamos antes, la existencia de un motor hace más gente puede introducirse en el ciclismo en más lugares del mundo, y eso no puede ser malo.

Velocidades máximas en e-bike

Las bicis eléctricas, también llamadas pedelecs, o bicicletas de pedaleo asistido, cuentan con la misma homologación que las bicis convencionales no eléctricas.

En ellas, el motor te asistirá siempre que pedalees hasta los 25 KM/hora (sistema P.A.S.). A partir de esa velocidad,  debido a que la normativa sobre bicis eléctricas así lo exige, el motor se parará y te podrás seguir moviendo exclusivamente mediante la fuerza de tu propio pedaleo.

En el momento en que frenes o dejes de pedalear, el motor también se detendrá, volviendo a ponerse de nuevo en marcha cuando vuelvas a pedalear.

También disponemos de bicis eléctricas, que cuentan con motores capaces de asistir hasta los 45 Km./hora: son las llamadas s-pedelec o speed bikes. A pesar de que son muy similares a las pedelecs, la legislación europea prohíbe su circulación por las vías públicas, limitando su uso a montes o pistas offroad, salvo que se matriculen, lo cual implicaría cumplir con una normativa similar a la de un ciclomotor.

Seguridad propia

Las bicicletas eléctricas no son baratas, pero nada bueno lo es. Cobra decir que cualquier propietario de una e-Bike deberá hacerse con un buen candado pero además de esto, la mayoría de e-Bikes cuentan con un sistema propio anti robo. Algunas bloquean la batería para que no funcione como e-Bike mientras que otras bloquean la rueda trasera, sea cual sea el método anti robo que incluya la bicicleta, asegúrate de que está bien protegida con sistemas añadidos. 

Personalización de los modos de potencia

Antes hemos comentado que los motores de las e-Bikes solo ayudan al ciclista cuando este pedalea, pues bien, dependiendo de motor que traiga tu bicicleta eléctrica, existe la posibilidad de ajustar los modos de potencia de forma que, si quieres más ayuda en el modo sport, puedes modificarlo, o incluso si ves que la batería va justa, ir reduciendo el % de asistencia del modo eco para asegurarte de que llegas hasta el final sin problemas. 

Mantenimiento

Cabría esperar que una bicicleta eléctrica necesite de más mantenimiento que una bicicleta normal pero, no suele ser el caso. Los componentes de la bicicleta necesitarán el mismo mantenimiento que en un bicicleta convencional pero, la parte específica de la e-Bike, como son la batería y el motor, pueden aguantar entre 30.000 y 50.000 Km, por lo que no hay que preocuparse por ellos en mucho, mucho tiempo.