11 Errores típicos en ciclismo y como evitarlos

Scott MTB

Hoy vamos a dar un repaso a 11 de los errores más comunes que cometemos todos los ciclistas, sin importar el nivel de experiencia. Te contamos cuales son y cómo evitarlo 😉

No llevar suficiente agua o comida

Todos sabemos que necesitamos alimentarnos correctamente y mantenernos bien hidratados para poder realizar una buena rutina de ejercicio físico, pero a todos nos ha ocurrido que nos hemos dejado la comida en casa o no hemos calculado bien la cantidad de comida que íbamos a necesitar en la ruta del día.

Esto no solo hace que no podamos disfrutar de la misma manera la salida en bicicleta, si no que afecta a nuestros compañeros porque no nos encontramos al 100% e incluso porque puede que terminemos por pedirles comida o bebida de la que ellos lleven de sobra.

Así que recuerda, aliméntate bien el día antes de salir y por su puesto un par de horas antes también, y lleva siempre un poco más de comida de la que calculas que necesitarás. No te olvides de llevar agua suficiente e incluso un bidón con bebida rica en carbohidratos o en electrolitos.

También se puede dar el caso en que lleves encima suficientes líquidos y comida, pero que se te pase totalmente que los llevas, en ese caso un truco para asegurarte de que ingieres suficientes líquidos es beber antes de tener sed, por ejemplo, pegar un trago cada 10 minutos, y podríamos hacer algo parecido con la comida. 😉

No colocar el sillín a la altura correcta

No tener el sillín situado a la altura correcta no solo puede provocar lesiones, si no que hace que tus pedaladas sean realmente ineficientes cuando tienes el sillín muy alto o muy bajo.

Ya hemos hablado antes de la posición del sillín en el post en el que destapamos 10 mitos en el ciclismo, no existe una regla exacta para todos los ciclistas, pero os vamos a dar una guía para que tengáis un lugar en el que empezar.

Pedalea con los talones apoyados en los pedales, cuando tu pie esté en el punto más bajo de la pedalada, tu pierna debería estar casi totalmente estirada, pero no del todo. Ajusta el sillín a esta altura. A partir de aquí, realiza pequeños ajustes hacia arriba o hacia abajo hasta encontrar la posición perfecta.

Llevar ropa interior debajo del culotte

Los culottes están diseñados para pegarse perfectamente al cuerpo, si debajo de ellos nos ponemos ropa interior, entonces no solo se marcará haciéndonos quedar como el ciclista raro del grupo, si no que además, y esto sí es importante, pueden arrugarse y hacernos heridas con el roce.

No revisar ni ajustar la presión de las ruedas

Puede que alguno no lo vean como algo muy relevante, pero si salimos con una presión incorrecta en las ruedas, nuestro paseo se nos puede hacer muy largo.

Si van flojas de presión, puede darnos la sensación de que estamos rodando en arena, en cuyo caso gastaríamos mucha energía y también hacemos que sea más fácil pinchar la rueda. Si por el contrario, las llenamos mucho, se nos puede hacer difícil controlar la bicicleta, especialmente en situaciones de mojado y en las curvas, además que haríamos el paso mucho más incómodo debido a los baches que podamos encontrar en la carretera.

Como guía, podemos decir que para un ciclista de 70 Kg de peso, la presión recomendada para seco sería de entre 6 y 7 Bares o entre 90 y 100 PSI, y para condiciones de mojado estaría bien una presión de entre 5,5 y 6 Bares o entre 80 y 90 PSI.

Recuerda por tanto lo importante que es revisar la presión de las ruedas cada cierto tiempo.

Una cadena chirriante

Este ruido es tan molesto que no es uno de esos a los que uno se acostumbre, y si lo causa la bici de un compañero de grupeta, es peor todavía.

En este caso lo más probable es que solo haga falta un poco de lubricante, pero de todas formas recomendamos revisar bien todos los eslabones de la cadena a ver si hay alguno gripado, abierto o doblado. Si los eslabones están bien entonces lo ideal es probar aplicando lubricante a la cadena, seguro que con esto desaparece ese ruido tan molesto.

Recuerda que una cadena que no funcione correctamente puede causar problemas mayores en tu bici y además, cuando va perfecta ganamos unos Vatios!

No llevar recambios ni la bici a punto

Es realmente importante asegurarnos de llevar un kit, tan completo como podamos, que nos ayude a seguir en la ruta en caso de imprevisto.

Llevar unos parches, un mini hinchador, cámaras de repuesto y una miniherramienta si puede ser que incluya herramienta para cadenas, mejor que mejor, ya que esta es la manera de asegurarnos de que nuestra ruta del día no termina antes de tiempo por alguna pequeña sorpresa.

Además de salir preparados por lo que pueda pasar, lo ideal es además, hacer un repaso semanal al estado de la bici, de este modo podemos prevenir pinchazos por desgaste o cualquier otro tipo de situación provocada por un incorrecto mantenimiento de la bici.

Utilizar los frenos de manera brusca

Parece muy básico pero este es un error muy común, especialmente en aquellas personas que están empezando en esto del ciclismo.

Para evitar perder el equilibrio, o incluso dejarnos la cara en el asfalto, nunca debemos utilizar los frenos de manera brusca. Lo ideal es utilizarlos de manera equilibrada y suave, así nos aseguramos de que la distribución del peso en la bici se mantenga tan estable como sea posible.

La mejor forma de asegurarnos un correcto uso de los frenos, es estar muy atentos a lo que ocurre unos metros por delante en la carretera o pista por la que circulemos, de este modo podemos anticiparnos a la situación y, si hicieran falta los frenos, lo mejor que podemos hacer es aplicar una presión suave en ambos frenos a la vez, para después empezar a frenar un poco más con el freno delantero que con el trasero.

Empezar la ruta demasiado fuerte

Esto es algo que ocurre más a menudo de lo que a muchos les gustaría admitir, no importa si estamos hablando de ciclistas con mucha experiencia o gente totalmente nueva en el deporte. Muchas veces nos olvidamos de pensar en toda la ruta al completo, y si a eso le sumamos las ganas con las que cogemos la bici, muchas veces terminamos dándolo todo cuando solo llevamos 10 minutos en la bici.

La clave aquí es concentrarse al principio y tener claro que vamos a empezar suave para calentar y coger algo de ritmo. Puede ser buena idea, en este caso, ajustar un temporizador a 10 o 15 minutos para asegurarnos de que vamos suave durante ese tiempo.

Si conseguimos no empezar demasiado fuerte, nos aseguramos un disfrute mucho mayor de nuestra salida en bici, garantizado!

Esto también se aplica cuando vamos de vacaciones cicloturistas y no medimos bien nuestras fuerzas, lo que se traduce en un primer día con un ritmo muy fuerte, que nos deja rotos para el resto de las vacaciones.

Aprender a dosificar es clave para disfrutar del ciclismo, ¡recuérdalo!

No decir a nadie a donde vamos con la bicicleta

De nuevo otra de las que todos hemos hecho o incluso seguimos haciendo.

Desaparecemos con nuestra bici sin decir ni a donde vamos ni cuanto tardaremos en volver, es cierto que algunos días da mucha pereza pensar por adelantado toda la ruta y los tiempos de salida y llegada, a veces solo queremos salir a rodar sin prisa, sin presión y sin pensar en nada más.

Pero también debemos ponernos en la piel de nuestros seres queridos, y hoy en día es más fácil que nunca tenerlos tranquilos gracias a apps de rastreo como Wahoo o ChirpGPS, por nombrar algunas, con las que pueden saber dónde estamos y si estamos bien.

No elegir bien la ropa

Como parte de la preparación de nuestra salida en bici, además de llevarnos comida y bebida suficientes, y de hacer una buena revisión a la bici, debemos mirar la previsión del tiempo. En verano es normal que por la mañana haga un poco de fresco y en 2 o 3 horas haga un calor infernal, y en otoño no es tan raro que la mañana se despierte con un precioso día de sol, pero en un rato aparezcan unas nubes amenazantes.

Como lo que queremos es disfrutar de la ruta, lo mejor que podemos hacer es vestirnos con muchas capas que sean fáciles de quitar y poner, de este modo nos podremos adaptar a las condiciones meteorológicas como verdaderos profesionales.

Unos manguitos, o protegernos la parte de arriba con varias capas finas, harán que podamos adaptarnos perfectamente a cualquier cambio que se nos venga encima, nuestro consejo, igual que con la comida, es que lleves algo más de ropa de la que esperas necesitar.

No utilizar protección solar

Este no es un error de ciclista, si no que es una error que comentemos la mayoría de personas en el día a día. No protegernos frente a la acción del sol.

Siempre que vayamos a pasar tiempo fuera de casa, ya sea en invierno o en verano, haga solo o esté nublado, debemos protegernos con al menos un factor 30, si es factor 50 mucho mejor, ya que los efectos nocivos del sol sólo son visibles a largo plazo y pueden llegar a ser realmente perjudiciales.

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