10 Mitos sobre el ciclismo

Peter Sagan sin depilar

 

El ciclismo es un deporte que por fortuna está lleno de héroes y villanos, y por supuesto, también está lleno de mitos. Hoy vamos a aprovechar para destapar 10 mitos típicos que rodean a nuestro deporte, de forma que nunca más dudemos cuando volvamos a escucharlos por ahí.

Mito 1. Para practicar ciclismo hay que depilarse las piernas.

La realidad es que todos los ciclistas profesionales y la mayoría de los aficionados se afeitan las piernas.

Se desconoce a ciencia cierta quién fue el primer ciclista en la historia, pero Gionvanni Gerbi es el primer ciclista del que existen documentos gráficos con las piernas afeitadas. Se sabe que él lo hizo por una cuestión aerodinámica, pero no existen pruebas científicas que demuestren que el vello corporal afecta a la aerodinámica del ciclista.

Sobre lo que sí existen estudios es sobre la prevención de infecciones en las piernas sin vello. Las caídas entre ciclistas son comunes y las piernas afeitadas ayudan a que las heridas no se infecten y cicatricen mejor.

Como ejemplo de que no es imprescindible llevar las piernas afeitadas para practicar ciclismo tenemos a Peter Sagan, que en el año 2016 decidió no afeitarse, recibiendo las bromas del pelotón y una cuchilla de afeitar de regalo por parte de Nibali.

Mito 2. Los ciclistas profesionales solo entrenan haciendo rutas largas.

Los ciclistas profesionales deben ser muy completos para poder competir al máximo nivel, esto hace que hoy en día lleven a cabo entrenamientos muy variados de forma que estén lo más preparados posible para las grandes citas del año.

Por ejemplo, para ganar velocidad entrenan en rutas más cortas e intensas, estas rutas suelen tener una duración por debajo de las 3 horas y se centran en el desarrollo muscular, el desarrollo de la potencia y la capacidad para realizar esfuerzos de alta intensidad de manera repetida. También realizan rodajes de recuperación a baja intensidad y cuya duración gira en torno a las 2 horas.

Scott MTB

Mito 3. Cuanto más largas las bielas, mejor.

Antes se pensaba que unas bielas más largas eran mejores, ya que una palanca más larga nos ofrecía la posibilidad de desarrollar más fuerza. Lo que ocurre, es que aunque en realidad una biela más larga permite ejercer más fuerza a través de los pedales, también nuestros pies deben viajar una distancia mayor.

Todo esto hace que la diferencia sea casi nula, ya que aplicamos más fuerza con una menor cadencia, así que a no ser que seas particularmente alt@, una biela de entre 165mm y 175mm funcionará para prácticamente cualquier ciclista.

Mito 4. No se deben utilizar guantes de ciclismo en invierno.

La maravillosa “mitología” que rodea al ciclismo de la vieja escuela nos ha enseñado, entre otras cosas, que los ciclistas de antes eran tan duros que no utilizaban guantes en invierno. En nuestra opinión, esto hoy en día, es totalmente innecesario.

Puedes hacer lo que más te guste con tus manos, pero es agradable poder sentirlas mientras rodamos, especialmente en los meses más fríos del año.

Llevar guantes en invierno. Ciclismo
Photo by Mattia Cioni on Unsplash

Mito 5. Hay una regla universal para medir nuestro sillín.

Es posible que existan en el mundo más reglas para colocar el sillín a la altura adecuada, que modelos de bicis en el mercado….Ahora ya hablando en serio, hay muchas, demasiadas reglas y recomendaciones ahí fuera como para no volvernos locos a la hora de ajustar nuestro sillín.

La realidad es que cuando cada regla te ajustaría el sillín a una distancia diferente, empiezas a darte cuenta de que quizá, estas reglas, simplemente nos sirvan como guías pero no como verdades absolutas. Lo ideal en este caso es acudir a un profesional que nos ayude con los ajustes.

Otra opción es hacerlo uno mismo con pequeños ajustes, en este caso dolores en las rodillas, caderas y tobillos nos dirán rápidamente si lo estamos haciendo bien o no. Prepárate para hacer ajustes en la carretera y estamos seguros de que encontrarás la altura ideal para tu sillín.

Mito 6. Las ruedas finas son más rápidas.

Esta teoría, en realidad tiene su sentido. Ya sabemos que en el mundo del ciclismo, por lo general, relacionamos lo ligero con lo rápido, si una rueda es más fina, también es más ligera y por tanto más rápida.

Aunque sorprendente, hay varios estudios que demuestran que la fuerza de rozamiento de las ruedas es menor cuanto más anchas son estas, mientras que el peso de las ruedas apenas afecta al rendimiento del ciclista, ya que estaríamos hablando de entre 2 y 4 gramos por rueda.

El coeficiente de resistencia, resumido, depende de la forma de un objeto y el modo en que el aire viaja por su superficie. Si multiplicamos este coeficiente por el área frontal de dicho objeto, tenemos la resistencia aerodinámica, esta última crece al ser más ancha la rueda de la bici.

Si hacemos unos cálculos rápidos y teniendo en cuenta un área frontal para un ciclista de 0,36m2, el cambio de una rueda de 23mm a una de 25mm supone añadir un área de 0,001436m2, o lo que es lo mismo un 0,4%. Ese es el incremento que tendríamos que hacer en nuestra potencia para mantener la misma velocidad.

Ahora bien, como disminuye la resistencia de la rueda con el asfalto debido a una menor fuerza de rozamiento, esta disminución es casi exacta al incremento que sufrimos al aumentar el área de nuestra bici. En resumen podríamos decir que las ruedas más estrechas no son más rápidas ni más lentas, si no que depende de una serie de factores que habría que tener en cuenta como el tamaño de la rueda y la presión del aire.

Eso sí, podríamos decir que para una contrarreloj o ganar una carrera al sprint, es probablemente mejor correr con ruedas finas 😉

las ruedas finas son más rápidas. Specialized
Photo by Yomex Owo on Unsplash

Mito 7. Debes estar en forma para montar en bici.

Existen muchas maneras de disfrutar del ciclismo, no todo es competición y adrenalina y por tanto, es un deporte perfectamente apto para todos los públicos. No importa si decides salir sol@ o acompañado, es fácil encontrar un ritmo y ruta que te resulten cómodas y te permitan disfrutar de este maravilloso deporte.

Además, si resulta que realmente tu estado de forma no es el mejor, entonces no hay nada como un par de semanas practicando ciclismo para notar cómo tu cuerpo se beneficia del deporte.

Mito 8. Las bicicletas son para el verano.

Todos hemos disfrutado de la bicicleta en verano cuando éramos niños y a la mayoría de adultos les da pereza salir a la calle cuando llueve, pero te sorprendería lo divertido que puede resultar salir a rodar bajo la lluvia, eso sin contar lo fuerte que te sientes cuando lo haces y lo bien que te puedes sentir al llegar a casa después de un entrenamiento de Titán y te das una ducha calentita.

Ciclismo en invierno
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Mito 9. Las mujeres necesitan bicicletas para mujeres.

Espera, ¿cómo? ¡Nada más lejos de la realidad!

Lo ideal en este caso es que encuentres un profesional que te tome las medidas de forma que puedas comprar tu nueva bici en función de la talla. De este modo, no estarás limitada por tallas, colores, ni diseños “exclusivos” para el público femenino.

Mujer ciclsta
Photo by Rokas Niparavičius on Unsplash

Mito 10. El peso de la bici lo es todo.

Está claro que una bicicleta ligera nos ofrece muchas ventajas, especialmente si somos escaladores de grandes puertos, pero para la mayoría de los mortales, existen otros factores como la aerodinámica que afectarán en gran medida a nuestro esfuerzo y velocidad en la bici.

Así que si buscas una bici nueva, que sea ligera te ayudará en las subidas, pero acuérdate de fijarte en el resto de detalles y componentes, de este modo te aseguras de que compras la mejor bicicleta posible para ti.

 

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